Deja que el mundo te vea, deja que tus ojos hablen, que tu mirada indique donde caminas. Deja que el mundo te vea, muéstrate a oscuras, a medias, a escondidas, a ratos, deja que el mundo te vea venir, vea a dónde vas, de dónde vienes.

Yo misma…te acompaño

Y es que no sé a donde ir, o tal vez sí, o tal vez no… La indecisión mato mis ganas de ir…Yo quería ir, yo quiero ir… e iré… Decidiré el destino en el camino, escribiré mi mapa andando, recorreré el camino a ciegas, descubriré la meta cuando llegue, me preguntaré, dónde está o si llegué. Haré preguntas con las que me escuchen, me preguntaré, dónde está mi camino, al volver.

Prometo dejar que me veas, prometo dejar que el mundo vea el camino, las piedras, los pasadizos secretos, los atajos y el paisaje angosto.

Guardaré en mi memoria los olores, los sonidos, el balanceo de mi cuerpo al andar, dejaré que lo vea el mundo.

Mostrare mi camino mientras ando, no después, sino mientras.

Mientras ocurre está ocurriendo, tras el camino, a lo lejos ya no habrá la misma sensación, ni yo seré la misma que veas, así que tome la decisión de emprender el camino y dejar al mundo que me vea mientras lo recorro, no quiero contarlo luego, pues ya no tendrá la esencia del momento.

Lo que escriba serán recuerdos y mi memoria habrá seleccionado cada instante, en función a lo que soy ahora, no a lo que fui en aquel instante, la esencia que pisaba cada piedra, que percibía cada olor, que se dejaba envolver por los sonidos y es que mientras escribía, llegue a la conclusión de que dejaré al mundo que me vea en este instante.

Aún me quedé en el camino…

Pero sabes qué. Que si quieres verme tendrás que seguirme… No te lo contaré después, tendrá que ser in situ, tendrá que ser ahora, mientras tuerzo el pie derecho para esquivar el hoyo de ese sendero, tendrá que ser ahora mientras balanceo mi mano para impulsar el cuerpo en un nuevo paso, tendrá que ser ahora mientras respiro profundo para oler la miel de ese panel de abejas, tendrá que ser ahora mientras me ves, mientras me muestre, mientras tú me mires.

No habrá un después, no habrá un mañana, no habrá un cuento que relate mi historia, solo el instante en el momento en que estaré mostrándome al mundo.

Desde ahí me miras, desde ahí me ves… No tienes que esforzarte para ver a través de mi, soy transparente.

Tu turno…

Muéstrale al mundo, a dónde vas, de dónde vienes, muéstrate al mundo, en este preciso momento.

Tu y yo dejándonos ver, viendo nuestros reflejos

Nos hicieron creer que las apariencias engañan.. No engañan.

Las apariencias muestran al que quiere ver, verse a él o ver al otro, pero no engañan, muestran, cual espejo nítido.

Déjate ver, deja que el mundo te mire, vea tu camino, déjate mirar, no escondas lo que viniste a mostrar, eres transparente, ¿lo olvidaste?… Así que muéstrate. Te estarán mirando o no… que más da, ¡muéstrate!

Si quieres puedes mirar tu reflejo en el cristal, será la única manera que tengas de verte, ¿o no? Pues aunque no puedes mirarte a los ojos, puedes ver el reflejo de tus ojos y hay en ellos algo, que el reflejo no percibe. Eso sólo lo pueden ver los demás, ellos serán tus espejos, espejos nítidos, que te mostraran, eso que conoces de ti y lo que no.

No!!!!! les dirás, ellos no son mis espejos, ellos no me representan, no hay nada de mi en ellos.

Claro que sí, sino no podrías interpretarlo. Yo interpretaré quien está frente a mi en base a quien soy yo, y quien camine justo a mi lado y vea el mismo espejo que yo vi, verá cosas distintas, no es el espejo el que cambio, fue la persona que lo miró.

Así que dejate mirar, dejáte ver, muestrate al mundo, en ese instante, en ese momento, no existe otro.

Quedará impreso, tal vez, y será distinto a cada instante, cuando lo lea yo, cuando lo leas tú, pues lo leeremos en instantes distintos y seremos personas distintas, tu no eres yo y yo no soy tú, yo no seré el mismo yo, ahora, que en el instante en que tú leas mi texto.

Así que deja de interpretar lo que ves. Es lo que es, porque tú eres quien eres en el instante en que lo lees, no hay más, mañana será otro instante y tú serás otro.

¡Muéstrate! 💚

“No podría imaginarme un castigo más monstruoso, aunque físicamente es imposible, que abandonar a un individuo en una sociedad y hacer que pasara totalmente desapercibido para sus miembros”

¿Cuéntame, qué ves, cuéntame que muestras, cuéntame como es tu reflejo? Tu experiencia me suma… ¡gracias por mostrarte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies